El método Todo al tamaño de los niños. Orden y tranquilidad. Los niños concentrados en su trabajo con el material. La maestra guiándolos de manera individual.
El ser humano necesita un ambiente que permita un desarrollo físico y psíquico. El ambiente preparado – el salón – tiene todos los elementos que facilitan este desarrollo. Así, el niño se siente aceptado, confiado y seguro, y puede relacionarse con el ambiente.
El niño aprende usando siempre sus manos y su mente. El material Montessori juega un papel fundamental dentro de la educación académica del niño, ya que le permite explorar el mundo que lo rodea y conocerlo a través de sus cinco sentidos.
María Montessori llama a la maestra, Guía, y ha de estar en continuo aprendizaje y desarrollo personal. Organiza el ambiente en forma indirecta para ayudar a los niños a desarrollar una "mente estructurada" y trasmite al niño el sentimiento de ser capaz de actuar sin depender constantemente del adulto.